Cirugía Mínimamente Invasiva

Consiste en un tipo de cirugía mínimamente invasiva que se utiliza para tratar deformidades óseas y patologías podológicas.
Para este tipo de cirugía utilizaremos una anestesia local y su principal abordaje será por una entrada que oscila entre 1-4 mm, dañando lo más mínimo el tejido blando. Para realizar esta cirugía utilizaremos un material quirúrgico que consta de fresas específicas y limas para el remodelado óseo, para realizar un seguimiento de la cirugía nos ayudaremos de un fluoroscopio para realizar correctamente las correcciones previamente estudiadas para dicha patología, la gran ventaja de esta cirugía es que estéticamente tiene un acabado impecable por las pequeñas incisiones que se realizan, que prácticamente no se aprecian, otra de las ventajas es que no hay necesidad de utilizar material de osteosíntesis para fijar las osteotomías por lo tanto se le permitirá al paciente salir caminando por su propio pie de la clínica tras la intervención y de no presentar prácticamente mucho dolor o ninguno en el postoperatorio.
Problemas frecuentes:
Deformidades digitales “dedos en garra, martillo, mazo”: estas deformidades ocasionan dolor y callosidad por el roce con el calzado, para ello la solución quirúrgica consistiría en que mediante pequeñas incisiones realinearemos el metatarsiano afectado, eliminando el dolor y consiguiendo una corrección adecuada.
Hallux adductus Valgus “juanetes”: esta deformidad se caracteriza por la desviación del primer metatarsiano acompañado de una prominencia ósea, en ocasiones bastante dolorosa por el roce con el calzado.
La solución quirúrgica de esta patología se realizaría de la siguiente manera como apreciamos en el vídeo, reseccionando el bunion lateral y realineando la falange del primer dedo.